Noticias

¿Giro pragmático o más Estado? Cinco variables clave para la economía que viene

Tipo de cambio, inflación, Leliq, la plata que busca Guzmán y la expectativa de un acercamiento con el FMI son los temas a monitorear.

El resultado de la elección disparará decisiones del Gobierno en materia económica que aún no se han producido. Se habla de cambios en el gabinete económico y de medidas nuevas. Pero, ¿cuánto demorarán en producirse? ¿Y si no llegan?

En relación a lo primero la mayoría de los análisis acerca de cómo reconfigurar el Gabinete girará sobre la figura de Martín Guzmán. Es un clásico del oficialismo en elecciones. Lo hizo Raúl Alfonsín en 1989 (cuando Eduardo Angeloz perdía con Eduardo Menem en las encuestas), Cristina Kirchner en 2009 (se fue Carlos Fernández e ingresó Amado Boudou) y Mauricio Macri en 2019 (Nicolás Dujovne dejó su lugar a Hernán Lacunza).

Respecto al segundo punto (medidas nuevas del Gobierno), las especulaciones girarán alrededor de dos decisiones posibles. Una, pisar el acelerador del gasto inyectando más pesos en la economía y quemar las naves. Otra, brindar señales de giro y así aspirar a captar la atención de un electorado que le fue esquivo. Lo primero sería profundizar el rumbo hacia una economía más intervenida, con más peso del Estado y subir al escenario a Axel Kicillof. El segundo camino sería iniciar el recorrido (incipiente) para corregir los desequilibrios de la economía. Podría incluir alguna definición en la negociación con el FMI. Sergio Massa empuja por ello. Se dice que Martín Redrado tendría preparado proyectos de ley si es convocado.

Cualquiera sea la decisión, por un lado u otro, estas cinco variables van a comprometer el funcionamiento del Gobierno en los próximos sesenta días del siguiente modo:

Inflación

Se espera en los próximos meses una caída en la tasa de inflación por la apreciación cambiaria y pisar las tarifas. Hoy sale el dato de agosto y podría ser el número más bajo (menos de 3%) en casi un año (desde el IPC de septiembre).

Pero esta tendencia a la baja es temporal porque tarde o temprano habrá que reconfigurar el precio del dólar y energía. E incluso podría complicarse si a partir de la derrota electoral el Gobierno decide deteriorar las cuentas fiscales más de lo que ya lo viene haciendo desde julio. Si inyectan más pesos en la calle la inflación que se espera para 49% en el año (estimación del REM), podría cerrar tranquilamente arriba del 50%.

Bola de Leliq y tasas

La consultora Delphos estimó que la suma de Leliqs + Pases sería $ 4,8 billones a fin de año (10,8% del PBI) con una emisión de intereses de $ 1,3 billón (3,1% del PBI). Pero si el kirchnerismo pisa el acelerador la bola de deuda del Central aumentará y podría generarse un círculo vicioso como ocurrió en los 70 y 80 con el mecanismo de la cuenta de regulación monetaria y los encajes remunerados.

El IERAL, de la Fundación Mediterránea, calculó que si en lugar de un déficit primario de 3,5% del PBI a fin de año, el déficit fuera de 5% del Producto, y a Guzmán se le complicara convencer a los inversores que renueven sus depósitos y hasta fin de año consiguiera el mismo ratio de agosto (98%), la bola de Leliq + Pases alcanzaría el nivel más alto desde 2017, “el máximo anterior y previo a la crisis licuadora de 2018”.

Las licitaciones de Guzmán

“No descartamos que en las próximas licitaciones el roll over pueda ubicarse por debajo del promedio de los primeros ocho meses del año (119,6%)», puso un trabajo de la consultora Anker Latinoamérica. La decisión de aumentar más el gasto podría ahuyentar el respaldo de los inversores que Guzmán necesitará en los próximos meses para refinanciar el déficit fiscal. “Frente a la fragilidad de la macroeconomía, la concentración de vencimientos de pesos en el cortísimo plazo y el aumento de la exposición en riesgo soberano de los bancos, la tensión cambiaria y la presión sobre las tasas de interés en pesos aumentaría”.

Por otro lado la derrota del oficialismo podría bajar el costo de financiamiento en dólares. “Un bono como el AL35 que rendía 16,5%, con la derrota contundente del oficialismo y la expectativa de un cambio en el balance de poder del Congreso en favor de la oposición podría arrimarse a un rendimiento de 14,5%”, dice Federico Furiase, economista jefe de Anker. “Eso sería una suba de precio de 14%, suponiendo que el Gobierno no se radicaliza en lo económico y que se acuerda con el FMI post elecciones”.

Dólar y brecha cambiaria

En diez días el Gobierno pagará la primera cuota al FMI del préstamo que tomó en 2018, unos US$ 1.800 millones. Los cancelará con los derechos especiales de giro, unos títulos que emite el Fondo Monetario y envió al país como parte de una ayuda extra que el organismo dio a todos sus miembros con motivo de la pandemia.

El problema es que en diciembre habrá otro vencimiento igual y en marzo uno aún mayor (US$ 4.800 millones). No hay reservas suficientes para afrontar el pago (las netas líquidas en US$ 1.900 millones según cálculos de Quantum Finanzas).

Si el Gobierno opta por la estrategia de ‘quemar las naves’, las expectativas de una devaluación mayor aumentarán. Y la brecha también.

En cambio la brecha podría ceder (y la presión sobre el dólar) si el Gobierno da una señal (firme) de avanzar en un entendimiento con el FMI para repagar la deuda y cuál será la hoja de ruta del gasto público para los próximos años.

FMI

Según un cálculo de Lorenzo Sigault Graviña, de la consultora Equilibra, la economía crecerá 4,7% en 2022 si hay acuerdo con el FMI y el contexto internacional sigue favorable, algo que parece difícil (esto último). Existe temor de que la Reserva Federal revierta la política de estímulos este año y algo así fortalecería el dólar y haría caer los commodities.

Un upgrade en la relación con el FMI ayudaría al Gobierno en la transición de los próximos meses. Pero pareciera difícil que ello suceda ya que el nuevo director del Departamento de Hemisferio Occidental, Ilan Goldfajn, asumirá recién el 3 de enero del año próximo. Eso podría dar la pauta que el entendimiento estaría recién para 2022. Antes de esa fecha el Directorio Ejecutivo podría aprobar un waiver o rebaja de la sobretasa que Argentina paga por haber pedido un stand by por encima de su cuota en 2018 con Macri. Un ex ministro de Economía decía ayer que ya es tarde para un giro del Gobierno.

Fuente: Clarín

Compartir