Recuperación: bonos en dólares subieron el 18,3% en 30 días

Los bonos en dólares comenzaron el año de forma positiva, profundizando la recuperación que evidenciaron en las últimas semanas del 2022. Ante una combinación de factores locales e internacionales, la deuda argentina en dólares logró potenciar su repunte y afianzó expectativas en el mercado de que la tendencia alcista puede continuar. Por un lado, la desaceleración inflacionaria en EE.UU. de los últimos tres meses renovó las expectativas acerca de una reducción en la velocidad de las futuras subas de tasas de la Fed y potenció el apetito por el riesgo de los inversores, generando un clima favorable para activos emergentes.

Por otro lado, en cuanto al ámbito local, el canje de deuda en pesos, que resultó mejor a lo esperado, redujo la percepción de riesgo en el mercado, así como también, el cumplimiento de las metas con el FMI despejó el panorama económico y permitió la apreciación de la deuda en dólares.

En ese marco, los bonos en dólares acumularon subas de 18,3% en promedio en los últimos 30 días. Los Bonares mostraron un alza promedio del 21%, impulsados por el AL30 y el AL29 con subas del 21%. Y los Globales evidenciaron una suba promedio del 16,5% en el mismo período, impulsados por el GD46, que tuvo una mejora del 18,4%, y el GD30, con alzas del 16,7%. En este contexto, sumado a que la agencia S&P Global, subió sus calificaciones crediticias soberanas en moneda local a largo plazo de Argentina, el riesgo país acumuló una caída del 8,9% desde mediados de diciembre y 10,5% desde que comenzó el año. Así, el indicador de ubicó en 1980 puntos, mínimos desde la salida de Martín Guzmán en junio.

El economista Federico Glustein destacó acerca de la suba de los bonos: “Se da en un contexto general de optimismo en el mercado donde el riesgo-país perforó los 2.000 puntos básicos, los dólares financieros están controlados y el merval en dólares acumula un 13,5% de incremento en apenas 7 días. Lo que sucede es que la inflación dejó de subir y se mantiene relativamente estable, aunque en valores altos, seguido de un buen canje de deuda, una gran acumulación por el dólar soja de más de 11 mil millones de dólares que permitieron esquivar el default con el FMI”.

Asimismo, Gastón Valles, Head Trader de Quaestus Advisory, consideró que “partíamos de niveles de precios muy bajos, sobre todo en la parte corta de la curva la cual se vio muy golpeada generando Tasas Internas de Retorno arriba de 50%. Rendimientos de este tipo se pueden encontrar en bonos en default o con altísima probabilidad de caer en el corto plazo, y si uno analiza el flujo de pagos, es difícil pensar que Argentina haría un default antes de 2027, es decir, el poco apetito por los activos de riesgo generó una huida de los bonos hard dólar locales y en el camino dejó precios que no coincidían con el riesgo real de los instrumentos. Por otra parte, en diciembre los inversores suelen tomar posición en determinados activos, como bonos soberanos, en los cuales generan una eficiencia tributaria. Este hecho no menor, implica un mayor volumen de demanda sobre estos instrumentos lo cual genera una presión hacia el alza. En mercados poco líquidos como es el caso de los bonos hard dólar soberanos, el aumento de volumen de demanda genera una fuerte normalización de los precios dado que compensó el efecto de la salida de tenedores durante 2022”.

Perspectivas

Hacia adelante, Glustein consideró que “esta suba de bonos de la deuda no se da solo en ese segmento sino también en las acciones, por lo tanto, hay un optimismo en el mercado que pareciera sostenerse por varios días más, pero va a tener un limitante, debido a que el panorama es positivo sobre la sostenibilidad de la deuda en pesos y haya flujos hacia allí mientras que los bonos en dólares reciban menos caudal. Además, los bonos locales dependen de la dinámica global de renta fija en un año complicado con una eventual recesión, por ende, en el mediano plazo puede aventurarse inconvenientes en ese segmento”.

En esta línea, Valles advirtió que “la perspectiva hacia adelante es todavía complicada a nivel macro, en principio por los grandes vencimientos de deuda en pesos que se vienen en el segundo trimestre del año y que alcanzan su pico en el tercer trimestre. Uno de los grandes desafíos de este año será el traspaso de la gestión económica hacia una nueva potencial administración. Si el equipo económico logra resolver la deuda en moneda local y reducir el ritmo de la inflación, las perspectivas hacia adelante pueden ser muy buenas para la deuda argentina”.

Fuente: ambito.com

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