Por qué las acciones “value” le están ganando a las “growth” en este mercado

Wall Street cerró la rueda previa con caídas generalizadas —el S&P 500 perdió 1,52%, el Nasdaq 100 un 2,06% y el Dow Jones 2,19%— después de que la Reserva Federal mantuviera la tasa sin cambios, aunque con tres miembros del comité votando a favor de una suba. Ese dato, aparentemente técnico, es la clave de todo lo que pasó después: el mercado dejó de asumir que la Fed va a quedarse quieta, y eso movió la curva de tasas de una forma que favoreció exactamente al tipo de acciones que buscamos en una cartera value.

¿Qué pasó con la curva de tasas?

El movimiento de esta semana tiene la forma de lo que en la jerga de mercado se llama bear steepening: la tasa corta (3 meses) bajó levemente, mientras que las tasas largas —10, 20 y 30 años— subieron con fuerza. La UST a 30 años llegó a 5,19% y la de 20 años a 5,21%. No es una señal de recesión —la pendiente de la curva no se invirtió en ningún tramo—, sino más bien una revisión del mercado sobre qué tan predecible es el próximo movimiento de la Fed.

¿Por qué esto favorece a las acciones value?

Cuando la tasa larga sube, el mercado empieza a exigirle más a cada activo, y castiga en particular a las empresas cuyo valor depende de ganancias lejanas en el tiempo —las llamadas acciones “growth” o de larga duración—. Las acciones que generan caja hoy, en cambio, dependen menos de esa proyección a futuro y por eso resisten mejor.

Los números del día lo confirman: el factor Value superó a Growth por 1,10 puntos porcentuales, y el segmento de small-cap growth quedó entre los más rezagados, junto con momentum e IPOs. En el otro extremo, factores como baja volatilidad, recompras de acciones y large-cap value lideraron el ranking relativo. Es, en estado puro, la dinámica que sostiene la filosofía de inversión que aplicamos en Catalaxia: priorizar negocios que generan valor real hoy, no promesas de crecimiento que dependen de que todo salga bien en el futuro.

La lectura sectorial

Solo 2 de los 11 sectores del S&P 500 cerraron en terreno positivo: Energía (+1,88%), impulsada por la tensión en Medio Oriente, y Consumo masivo (+0,34%). En el otro extremo, Tecnología (-2,64%) e Industria (-3,19%) fueron los más golpeados —justamente los sectores con mayor peso de compañías de alta duración—.

La lectura para el inversor de largo plazo

Episodios como este son un recordatorio útil: el mercado no siempre premia a la acción de moda, y las condiciones de tasas pueden cambiar rápido la relación de fuerzas entre estilos de inversión. Mantener una cartera construida sobre fundamentos sólidos —y no sobre el impulso del momento— es lo que permite atravesar estos movimientos sin sobresaltos.

Este análisis forma parte de “Claves del Día”, el informe diario de research de Catalaxia. Si querés recibirlo todos los días, escribinos o seguinos en nuestras redes.

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