NVIDIA volvió a superar las previsiones de mercado y elevó su proyección de ingresos, mientras los futuros de Wall Street anticipan una apertura positiva para el Nasdaq. En paralelo, el riesgo sobre los embarques del Mar Negro llevó al trigo al límite diario y a la soja y el maíz a máximos de contrato, en una rueda con señales relevantes para Argentina.
Los mercados financieros llegan a este jueves 27 de agosto con señales mixtas entre acciones, bonos y materias primas. NVIDIA presentó resultados por encima de las expectativas, mientras los futuros de Wall Street reaccionaron con mayor fuerza que el mercado contado. Al mismo tiempo, el principal movimiento de la rueda se produjo en Chicago, donde el trigo alcanzó el límite diario y el maíz y la soja marcaron máximos de contrato.
El resultado de NVIDIA volvió a colocar a la inteligencia artificial en el centro de la atención de los inversores. La compañía informó ingresos por US$96.200 millones, un 106% más interanual y 18% por encima del trimestre anterior, frente a los US$92.070 millones esperados por el consenso. El negocio de centros de datos alcanzó los US$89.000 millones, con un crecimiento interanual del 117%.
La empresa también proyectó US$108.000 millones de ingresos para el trimestre en curso, con un margen de ±2%, frente a los US$104.200 millones que esperaba el mercado. La previsión supone una diferencia relevante respecto del consenso y representa una señal de fortaleza de la demanda por infraestructura vinculada con inteligencia artificial.
NVIDIA supera las expectativas, pero el verdadero dato está en la inversión en IA

Los resultados de NVIDIA entraron por encima de las previsiones en las principales variables observadas por el mercado. La compañía registró además una ganancia por acción de US$2,22, frente a los US$2,09 esperados, mientras que el margen bruto fue del 75%.
Sin embargo, el informe de Catalaxia pone el foco en un dato adicional: el gasto de capital previsto por los cinco principales hiperescaladores de nube.
Según la información presentada por la directora financiera de NVIDIA, Colette Kress, ese gasto podría alcanzar US$1,3 billones el próximo año, frente a unos US$800.000 millones este año. El incremento sería del 63%.
El dato refuerza la tesis de que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial todavía no muestra señales de agotamiento. Pero también abre una pregunta sobre cómo se financiará ese crecimiento.
El relevamiento citado en el informe señala que los compromisos de arrendamiento de los grandes hiperescaladores —incluyendo centros de datos, instalaciones y equipos— rondan los US$1,5 billones, frente a unos US$200.000 millones cinco años atrás. Cerca de US$1 billón correspondería a contratos todavía no iniciados.
Por eso, el comportamiento de las acciones no es la única variable a observar. Mientras el mercado accionario puede interpretar el aumento del gasto como una confirmación de la demanda, el mercado de crédito debe evaluar el nivel de obligaciones que acompañan esa expansión.
Wall Street: los futuros anticipan una apertura favorable para el Nasdaq
El mercado contado de la jornada anterior mostró movimientos reducidos. El S&P 500 cerró en 7.675,70 puntos, con una baja del 0,02%, mientras que el Nasdaq 100 terminó en 29.224,52 puntos, con una suba del 0,05%. El Dow Jones cayó 0,21%, hasta 53.463,88 puntos.
El VIX, por su parte, perforó el nivel de 15 y terminó en 14,97 puntos, con una caída del 1,55%.
La reacción más importante a los resultados de NVIDIA aparece en los futuros. El futuro del Nasdaq 100 avanzaba 1,01%, frente al 0,49% del S&P 500 y apenas 0,03% del Dow Jones.
Esta diferencia será uno de los principales indicadores de la jornada. Si el diferencial entre el Nasdaq y el Dow se mantiene durante el día, el mercado estará validando la lectura positiva de los resultados de NVIDIA. Si, en cambio, la ventaja tecnológica se diluye, podría tratarse de una toma de posiciones posterior al anuncio.
Europa: venta generalizada de bonos y un giro del mercado británico
En Europa, la jornada mostró una venta prácticamente generalizada de deuda soberana.
El rendimiento del Bund alemán a 10 años subió a 3,2487%, con un incremento de 2,23 puntos básicos. La suba alcanzó también los restantes tramos de la curva alemana, mientras que Francia e Italia replicaron el movimiento.
El OAT francés a 10 años llegó al 4,1031%, mientras que el BTP italiano a 10 años alcanzó el 4,0833%. La prima francesa frente al Bund volvió a ampliarse y el diferencial italiano también aumentó.
El Reino Unido presentó el movimiento contrario. El Gilt británico fue comprado en distintos tramos de la curva, después de haber sido el único mercado desarrollado que había mostrado ventas en la rueda anterior.
El rendimiento del Gilt a 10 años bajó a 5,0362%, mientras que el diferencial Gilt-Bund a 10 años se comprimió hasta 178,75 puntos básicos.
En Estados Unidos, en cambio, los movimientos fueron mucho más moderados. El Treasury a 10 años bajó hasta 4,6604%, mientras que el tramo corto mostró leves subas de rendimiento.
China, India y Australia muestran señales diferentes
La sesión asiática también dejó señales divergentes.
En China, prácticamente toda la curva soberana fue comprada. El rendimiento del bono a 10 años cayó hasta 1,703%, mientras que el de tres años bajó a 1,27%. Al mismo tiempo, el FTSE China 50 avanzó 0,55%.
La combinación de bonos y acciones al alza fue interpretada en el informe como una señal de liquidez más que de una expectativa clara de crecimiento.
India mostró un comportamiento completamente diferente. El bono soberano a dos años cayó 9,90 puntos básicos hasta 6,001%, mientras que los tramos medio y largo de la curva fueron vendidos. La pendiente 2Y-10Y se amplió 13,3 puntos básicos.
Australia, por su parte, presentó una compra homogénea de toda la curva soberana, acompañada por una apreciación del dólar australiano. El AUD/USD llegó a 0,7189, con una suba del 0,31%.
El trigo llega al límite diario y maíz y soja marcan máximos de contrato

El mayor movimiento de la jornada estuvo lejos de Wall Street.
En Chicago, el trigo diciembre subió 45 centavos hasta 748,25 centavos por bushel, alcanzando el límite diario. El precio equivale a unos US$275 por tonelada.
El maíz diciembre avanzó hasta 536,50 centavos por bushel y marcó un máximo de contrato, mientras que la soja noviembre subió hasta 1.266 centavos, también máximo de contrato. La harina de soja diciembre alcanzó además un máximo de nueve meses en US$339,30 por tonelada.
El movimiento tiene tres factores principales.
El primero es geopolítico. Los embarques de granos desde la región del Mar Negro enfrentan nuevas dificultades en plena temporada de cosecha, en un contexto de ataques entre Rusia y Ucrania sobre buques e infraestructura portuaria.
El segundo factor corresponde a la producción estadounidense. Un relevamiento privado citado en el informe ubicó la producción de maíz de Estados Unidos en 15.344 millones de bushels, con un rendimiento promedio de 173,2 bushels por acre, por debajo de la proyección del USDA de agosto.
El tercer factor es la demanda china. China compró 333.000 toneladas de soja estadounidense de nueva cosecha, que se sumaron a las operaciones del día anterior para totalizar 465.000 toneladas en dos jornadas.
El próximo dato relevante será el informe WASDE del USDA del 11 de septiembre, que permitirá actualizar las estimaciones de oferta y demanda.
Petróleo: el Brent vuelve a ampliar su diferencial con el WTI
El mercado petrolero también modificó su comportamiento después de tres ruedas consecutivas de bajas.
El WTI subió 0,32%, hasta US$82,49 por barril, mientras que el Brent avanzó 0,65%, hasta US$88,41. Como consecuencia, el diferencial Brent-WTI se amplió hasta US$5,92.
El informe vincula este movimiento con las señales relacionadas con el tránsito marítimo y el estrecho de Ormuz. Irán y Omán alcanzaron un acuerdo sobre la delimitación de aguas y la distribución de ingresos asociados, aunque Teherán aclaró que la reapertura del estrecho requiere condiciones adicionales.
La situación del Mar Negro también conecta el mercado energético con el agrícola: una eventual escalada del conflicto puede afectar simultáneamente el flujo de energía y el transporte de granos.
Argentina: el dato clave está en el precio de los granos
Para Argentina, la señal más relevante de la jornada no está en el dólar sino en el mercado agrícola.
El dólar mayorista cerró en $1.514,25, con una suba marginal del 0,05%. El movimiento fue considerado acotado frente a la evolución de las monedas internacionales.
En cambio, la suba de los granos puede tener una importancia directa sobre el ingreso futuro de divisas comerciales. El informe señala que el complejo agroindustrial representa cerca de la mitad de los dólares comerciales del país y que el trigo y la soja alcanzaron valores elevados por factores de oferta externa.
La interrupción de los embarques del Mar Negro puede generar además una oportunidad para los exportadores sudamericanos, especialmente en el mercado de aceites vegetales. Para Argentina, esa posibilidad adquiere relevancia debido a la capacidad de molienda disponible.
En el mercado financiero externo también aparece una señal favorable: el Treasury a 30 años bajó a 5,1837% y el de 20 años a 5,1792%. Dado que el riesgo país argentino se referencia frente a la deuda estadounidense, una baja de esos rendimientos puede contribuir a una compresión del spread incluso sin cambios en las variables domésticas.
Qué mirar ahora en los mercados
El informe de Catalaxia identifica cuatro verificaciones para las próximas ruedas.
La primera está en Wall Street: será necesario observar si la ventaja de los futuros tecnológicos sobre los industriales se sostiene durante la jornada. El comportamiento del Nasdaq frente al Dow permitirá determinar si los resultados de NVIDIA generan una tendencia efectiva o simplemente una reacción inicial.
La segunda está en el financiamiento de la inversión en inteligencia artificial. Los US$1,3 billones de gasto de capital proyectados para los grandes hiperescaladores deberán ser contrastados con sus obligaciones financieras y compromisos de arrendamiento.
La tercera referencia será la reunión del Banco Central Europeo del 10 de septiembre. La venta generalizada de bonos europeos volvió a colocar el comportamiento de las tasas en el centro de la discusión.
La cuarta fecha clave será el 11 de septiembre, cuando el USDA publique el informe WASDE. Hasta entonces, el comportamiento de los embarques en el Mar Negro será una variable central para determinar cuánto de la suba del trigo responde al riesgo geopolítico y cuánto puede sostenerse por los fundamentos de oferta y demanda.
Para Argentina, la combinación entre precios agrícolas elevados, tasas internacionales y evolución del mercado cambiario será especialmente relevante. La jornada dejó una señal clara: mientras la inteligencia artificial concentra la atención de Wall Street, el mercado de granos puede estar generando una de las variables externas más importantes para las perspectivas de divisas del país.
