El alivio provocado por el anuncio del Tesoro estadounidense duró apenas una rueda. Mientras el KOSPI surcoreano rebotó 6,1% después del desplome del día anterior, el petróleo aceleró hasta superar los US$94 por barril y los rendimientos de los Treasuries volvieron a subir, con el bono a 30 años en 5,24%. En Argentina, el riesgo país alcanzó 517 puntos básicos y la Bolsa porteña acumuló su tercera baja consecutiva.
Los mercados financieros vuelven a colocar el foco sobre las tasas largas estadounidenses y el petróleo, después de que el alivio provocado por el anuncio del Tesoro durara apenas una rueda.
El miércoles, el Tesoro estadounidense anunció que al menos duplicará el tamaño de sus operaciones de recompra destinadas a brindar liquidez en los tramos de 10 a 20 años y de 20 a 30 años. El límite por operación pasará de US$2.000 millones a un mínimo de US$4.000 millones a partir del 9 de septiembre.
La noticia provocó inicialmente una fuerte caída de los rendimientos: el Treasury a 30 años cedió 8 puntos básicos y el de 10 años otros 6 puntos básicos. Sin embargo, durante la madrugada de este jueves el movimiento se revirtió.
El rendimiento del Treasury a 10 años volvió a subir hasta 4,6981%, un incremento de 4,5 puntos básicos, mientras que el bono a 20 años alcanzó 5,2341% y el de 30 años 5,2434%, ambos con subas cercanas a 5 puntos básicos.
La lectura de Catalaxia Research es contundente: un piso de liquidez no equivale a un piso de precio. La medida del Tesoro modifica la composición de la deuda por plazos, pero no reduce el stock de deuda ni las necesidades de financiamiento del Gobierno estadounidense.
Las minutas de la Fed vuelven a poner la inflación en el centro
A la presión sobre las tasas se sumó la publicación de las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal.
El documento mostró que varios funcionarios del comité respaldaron una eventual suba de tasas, en un contexto en el que la tasa de referencia se mantiene entre 3,50% y 3,75%.
La discusión sobre inflación tuvo a la energía como uno de sus principales focos, mientras que la escalada del conflicto con Irán fue señalada como un factor que puede complicar el panorama inflacionario.
El dato adquiere mayor relevancia con el petróleo acelerando nuevamente. El mercado ahora deberá evaluar cómo impacta el aumento del crudo sobre las expectativas de inflación y, en consecuencia, sobre la trayectoria de las tasas largas.
La atención también comienza a trasladarse hacia Jackson Hole, donde se buscarán nuevas señales sobre la política monetaria estadounidense.
El petróleo supera los US$94 y cambia la naturaleza del riesgo

El crudo atraviesa su quinta rueda consecutiva de subas y aceleró con fuerza.
El WTI llegó a US$88,67, con un incremento de 3,31%, mientras que el Brent alcanzó US$94,36, después de avanzar 2,99%.
El movimiento está relacionado con la creciente tensión en torno al estrecho de Ormuz. Emiratos Árabes Unidos suspendió sus relaciones económicas y financieras con Irán después de acusar a Teherán de lanzar misiles balísticos contra su territorio.
Además, ya se contabilizan ocho ataques contra buques en tránsito por Ormuz durante agosto, mientras que dos grandes navieras chinas suspendieron el envío de petroleros por el estrecho y por Bab el-Mandeb.
Washington sostiene que Ormuz permanece abierto y que las minas fueron removidas. Teherán, en cambio, mantiene una versión diferente sobre la situación.
Para Catalaxia Research, el cambio es relevante porque el conflicto comienza a involucrar directamente a países exportadores de petróleo de la región. El riesgo deja de ser solamente una cuestión vinculada con el tránsito marítimo y comienza a incorporar una prima asociada a la producción.
El Brent sube, pero el diferencial con el WTI se comprime
Una de las señales más importantes del mercado petrolero está en el comportamiento del diferencial entre Brent y WTI.
La diferencia quedó en US$5,69, una reducción de US$0,10 respecto del cierre anterior. Es la segunda jornada consecutiva de compresión, pese a que ambos contratos subieron alrededor de 3%.
En principio, si la principal preocupación fuera el riesgo asociado al transporte marítimo, el Brent debería mostrar un comportamiento claramente superior al WTI y el diferencial debería ampliarse.
Está ocurriendo lo contrario.
El análisis de Catalaxia apunta a una combinación de estrechez física de oferta y problemas logísticos, con inventarios de crudo estadounidenses que cayeron 328.000 barriles durante la semana y productores de la región buscando rutas alternativas para evitar los principales puntos de congestión.
El ratio Oro/WTI cayó hasta 51,01 veces, una baja de 3,67%. En términos operativos, esto significa que una onza de oro compra menos barriles de petróleo que en la jornada anterior y constituye una señal de mayor presión inflacionaria energética.
Seúl devuelve el golpe después del desplome
Mientras Wall Street se prepara para una nueva rueda de presión, Asia mostró un fuerte rebote.
El KOSPI surcoreano avanzó 6,1% hasta 6.858,91 puntos, después de haber perdido 5,80% durante la jornada anterior y de haber activado el circuit breaker.
El rebote estuvo liderado por las dos grandes compañías de semiconductores del país: SK Hynix subió 14,1% y Samsung Electronics 9,7%.
El catalizador fue el anuncio de un plan de recompra y cancelación de acciones propias por hasta US$28.300 millones, con una meta de retorno al accionista superior al 50% de las ganancias.
El movimiento tiene una lectura particular para el sector tecnológico. Frente a las dudas del mercado sobre el destino del enorme flujo de caja generado por el auge de la inteligencia artificial, las compañías están respondiendo con una mayor devolución de capital a sus accionistas.
Sin embargo, el rebote no implica necesariamente que el mercado haya recuperado su confianza en el trade de inteligencia artificial.
El índice japonés de semiconductores volvió a quedar rezagado y el análisis de Catalaxia destaca una diferencia importante: volvió el precio, pero no necesariamente la convicción en el trade de IA.
Japón también rebota, pero los bonos largos siguen bajo presión
El Nikkei 225 avanzó 1,36% hasta 66.216,79 puntos, después de haber perdido casi 3.900 puntos durante las dos ruedas anteriores.
El rebote estuvo impulsado principalmente por compras de futuros de inversores extranjeros. Sin embargo, la recuperación perdió fuerza por encima de los 66.000 puntos.
El mercado de bonos japonés muestra una señal diferente.
El JGB a 10 años se ubicó en 2,8470%, mientras que el bono a 30 años subió a 4,018% y el de 40 años a 4,088%.
Es decir, incluso con la recuperación de las acciones, el tramo ultralargo de la curva japonesa continúa bajo presión.
China apuesta por los bonos, pero las acciones no acompañan
China fue la principal excepción dentro del comportamiento asiático.
Los bonos soberanos fueron comprados a lo largo de los tramos corto y medio. El rendimiento del bono a un año cayó a 1,195%, el de dos años a 1,255% y el de cinco años a 1,393%.
La curva china se empinó 4,7 puntos básicos.
Sin embargo, el mercado accionario no confirmó la señal. Las acciones onshore retrocedieron 1,8% y el índice offshore de grandes compañías perdió 0,3%.
La combinación de bonos comprados y acciones vendidas es interpretada por Catalaxia como una apuesta a un eventual estímulo monetario y no necesariamente como una señal de confianza en el crecimiento económico chino.
Europa no acompaña el rebote de Asia
Europa tampoco logró capitalizar el mejor comportamiento de los mercados asiáticos.
El Bund alemán a 10 años cayó marginalmente hasta 3,2600%, mientras que el bono francés subió a 4,1146%, el italiano a 4,0822% y el español a 3,7048%.
En Reino Unido, el Gilt a 10 años alcanzó 5,0592%.
La consecuencia fue una nueva ampliación del diferencial entre el Treasury estadounidense y los bonos europeos. El UST-Bund llegó a 143,81 puntos básicos, mientras que el UST-Gilt quedó en -36,11 puntos básicos.
En renta variable, los principales índices europeos operaron en rojo: el Euro Stoxx 50 cayó 0,29%, el DAX 0,44%, el CAC 40 0,33% y el FTSE 100 0,54%.
El dato muestra que Europa no logró aprovechar ni el cierre positivo de Wall Street ni el fuerte rebote de Corea.
Wall Street vuelve a quedar condicionado por la curva

Los futuros estadounidenses llegan claramente negativos.
El S&P 500 cae 0,5%, el Nasdaq 100 retrocede 0,7% y el Dow Jones pierde 0,7%.
La particularidad es que los tres índices presentan bajas similares. Para Catalaxia, esto indica que el movimiento no responde principalmente a una rotación sectorial, sino a una presión general sobre el denominador utilizado para valorar los activos: la tasa de descuento.
La curva estadounidense presenta un claro movimiento de bear steepening, con las tasas subiendo más intensamente en el tramo largo:
- 2 años: 4,1938% (+1,5 pb)
- 5 años: 4,3887% (+3,6 pb)
- 7 años: 4,5308% (+4,4 pb)
- 10 años: 4,6981% (+4,5 pb)
- 20 años: 5,2341% (+4,7 pb)
- 30 años: 5,2434% (+4,9 pb)
La pendiente 2s10s se ubicó en 50,43 puntos básicos, mientras que la 3m-10Y alcanzó 90,14 puntos básicos.
El Treasury a 30 años quedó apenas 0,9 puntos básicos por encima del bono a 20 años, una señal relevante para evaluar la efectividad del programa de recompras anunciado por el Tesoro.
La deuda corporativa de las grandes tecnológicas suma presión
El problema de las tasas largas también tiene una dimensión corporativa.
Según el informe, Alphabet, Amazon y Meta emitieron cerca de US$220.000 millones en bonos durante 2026, más del doble de los US$108.000 millones emitidos durante todo 2025.
Esto significa que el Tesoro estadounidense no compite solamente contra sus propias necesidades de financiamiento. También compite por el mismo capital de largo plazo que necesitan las grandes compañías tecnológicas para financiar centros de datos e infraestructura de inteligencia artificial.
Esta dinámica conecta dos de las principales preocupaciones actuales del mercado: la presión sobre los Treasuries y el debate sobre el enorme volumen de inversión requerido por la IA.
Argentina: el contexto externo mejora, pero los activos locales siguen sin reaccionar
Argentina volvió a mostrar una desconexión respecto del escenario internacional.
Mientras el contexto externo presentó algunos factores favorables, los activos locales volvieron a deteriorarse.
El riesgo país de JP Morgan subió tres puntos hasta 517 puntos básicos, el nivel más alto desde el 20 de mayo.
Los bonos soberanos hard dollar cedieron 0,4% en promedio y el índice líder de la Bolsa porteña cayó 0,6% hasta 2.874.493 puntos, su nivel más bajo desde el 22 de mayo y la tercera baja consecutiva.
El sector bancario argentino que cotiza en Nueva York acumula además una caída cercana al 15% en dólares durante agosto.
El diagnóstico de Catalaxia pone el foco en factores domésticos antes que en el contexto global.
Los datos de actividad de julio mostraron una caída mensual de 5,4% en la producción automotriz, de 4% en los despachos de cemento y de 17,7% en los patentamientos, que además retrocedieron 30% interanual.
En contraste, el frente fiscal mantiene una señal positiva. El sector público nacional registró en julio un superávit primario de $2,96 billones y un superávit financiero de $244.897 millones.
En los primeros siete meses del año, el resultado primario acumuló aproximadamente 0,9% del PIB.
La lectura del informe es que el ancla fiscal permanece, pero el mercado continúa descontando debilidad de la actividad y riesgo electoral.
El dólar permanece cerca de $1.500
En el mercado cambiario, el mayorista continúa sin perforar los $1.500.
El dólar oficial se ubicó en $1.497, mientras que el techo del régimen cambiario está establecido en $1.866,27.
Durante agosto, el dólar oficial acumula una suba de 0,8% y en el año de 2,9%, frente a una inflación acumulada cercana al 20%.
El informe advierte además que la evolución relativa del peso frente al real brasileño no representa necesariamente una mejora propia de la moneda argentina. El real se debilitó 0,32% hasta 5,1914 por dólar.
Para el comercio bilateral, una apreciación relativa del peso frente al real puede traducirse en una pérdida de competitividad.
Las tres señales que definirán la rueda
Catalaxia Research identifica tres variables principales para seguir durante la jornada.
La primera es el comportamiento del tramo ultralargo de los Treasuries. El Treasury a 20 años y el de 30 años cotizan prácticamente al mismo nivel. Si el bono a 20 años comienza a ceder mientras el de 30 años se mantiene estable, será una señal de que las recompras anunciadas por el Tesoro empiezan a tener efecto.
La segunda es la relación entre el precio del petróleo y el diferencial Brent-WTI. Si el barril continúa subiendo mientras el diferencial sigue comprimiéndose, la lectura será de estrechez física de oferta y presión inflacionaria persistente.
La tercera es el posible contagio del desarme del trade de inteligencia artificial hacia el crédito corporativo. La caída de los semiconductores por segundo día consecutivo, la debilidad de los bancos regionales y el fuerte incremento de la emisión de deuda de las grandes tecnológicas son tres señales que comienzan a converger.
Por ahora, ese riesgo todavía no se refleja plenamente en los spreads corporativos.
La lectura de Catalaxia
El escenario actual no presenta todavía las características de un risk-off generalizado. El VIX se ubica en 15,44, por debajo de su promedio de dos décadas, mientras que Bitcoin subió 3,68% y el ratio Bitcoin/Oro avanzó 4,18%.
La combinación muestra una rotación con tasas subiendo desde el tramo largo, energía acelerando y volatilidad implícita todavía contenida.
El principal riesgo para los mercados en las próximas ruedas será determinar si la presión sobre las tasas largas puede estabilizarse pese al aumento del petróleo y a las señales más duras de la Reserva Federal.
En paralelo, el mercado deberá comprobar si el ajuste de las inversiones relacionadas con inteligencia artificial permanece concentrado en las acciones tecnológicas o comienza a trasladarse al crédito corporativo.
En Argentina, mientras tanto, el escenario es diferente: el frente fiscal continúa mostrando fortaleza, pero la actividad económica y el descuento electoral siguen pesando sobre los activos financieros.
La información de esta nota fue elaborada a partir del informe “Claves del Día” del Equipo de Research de Catalaxia, correspondiente al 20 de agosto de 2026.
